lunes, 25 de junio de 2012

INDECENTES

Así se titula el libro de Ernesto Ekaizer, un relato sobre las andanzas de políticos, bancos, cajas, y banqueros centrales, en la gestación del atraco perfecto realizado a toda una sociedad como la española.


Se ha hablado mucho del tema, pero el libro tiene su utilidad para poner a cada uno en su sitio. Lo peor de todo es que la necedad y la ineptitud no solo habla español;  habla alemán, francés, italiano. Pero si con algo me quedo que pueda ser de utilidad a futuro, es con lo que le relata Richard Koo:

La impresión que me he llevado de mi viaje a España es que la mayor parte de la gente, incluyendo los que participaron en la comida ( Guindos), ignoran el hecho de que se encuentran afectados por un virus muy inusual llamado recesión de balance. A diferencia de la recesión clásica, este tipo de crisis es el resultado de una subida del precio de activos ( acciones, viviendas) alimentada por un endeudamiento colosal. Es difícil entender porque esta enfermedad, que ha padecido Estados Unidos durante la Gran Depresión de los años treinta y japón en los años noventa del siglo pasado no se enseña como tal en las universidades.Es importante recordar la secuencia de la burbuja de crédito y la vivienda en España. Alemania sufre una burbuja tecnológica en los años 2000 y 2002. Cuando pincha, el Gobierno alemán reduce los estímulos fiscales, en momentos que incumple el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, para salir de la recesión. Es el BCE quien baja los tipos hasta el 2 % en 2003, a fin de evitar que la economía europea se resienta y permitir a los alemanes superar la recesión. Y esta bajada de tipos empuja os flujos de capitales hacia España para financiar la burbuja de la vivienda y obtener altas tasas de beneficio.

La confusión y desesperación que advierto en España es similar a la que había en mi país. pero se puede aprender de Japón. Y la lección es  que la consolidación fiscal, aplicada prematuramente en 1997, frustró la recuperación ya iniciada. El ajuste fiscal iniciado en la Eurozona y en particular en 2010 ha tenido los mismos efectos con una caída en la recesión. En todas mis presentaciones estoy utilizando el ejemplo de España para subrayar el peligro de una recesión de balance e informar a la gente sobre lo que está ocurriendo en la economía española. Es evidente que España no puede romper por sí sola con esta trampa. Pero los costes de la consolidación fiscal en curso, en términos económicos y sociales pueden ser tan devastadores como prolongados.


En el mismo sentido se posiciona el profesor Juan Laborda, y es que estamos gobernados por una banda de indecentes.


...Y PP y PSOE se volvieron a doblar ante Merkel


viernes, 8 de junio de 2012

LO QUE ESPAÑA NECESITA

En su página, el Profesor Vicenç Navarro  pone a disposición de los lectores el libro " LO QUE ESPAÑA NECESITA ". Lo ha escrito con Juan Torres y Alberto Garzón. Dejo el enlace, en cumplimiento de la demanda de difusión que hacen los autores.

http://www.vnavarro.org/wp-content/uploads/2012/06/espana-necesita.pdf



Que lo disfruten.

lunes, 4 de junio de 2012

ESTE GOBIERNO ES PURO FRAUDE

Se abre ya la gatera al fraude fiscal. Lo pueden leer en varios medios de comunicación. El dinero en metálico no tendrá que probar que su procedencia es del año 2010  o anterior, simplemente bastará la declaración en ese sentido del defraudador, se sea empresario o traficante. ¡Chapeau ! ¡ Así se hace país, sí señor...cómo Dios manda ! Mientras, los asalariados de este país vemos que nos las dan por todos lo sitios, Irpf, condiciones laborales, sanidad, educación. Y ello, en un momento en que España pretende demostrar que es un país serio. Todo lo que era ilegal se hace legal, y lo que era legal se denigra.... ¡ Bravo, Mariano ! Estamos asistiendo al los prolegómenos del rescate de España, del sistema financiero corrupto, tramposo, malversador, clientelar y lo pedimos como si tuviéramos derecho. Los ciudadanos y los trabajadores lo tenemos, sin duda, pero esta panda de gobernantes se merece otra cosa. Al gobierno es al que hay que intervenir, no a los ciudadanos.

Léan el País hoy, lo copio íntegro, y subrayo :


El Gobierno dará todas las facilidades a los defraudadores en su amnistía fiscal. Además de permitirles regularizar su situación desde casa y por Internet, y garantizarles que no tendrán que pagar intereses, recargos ni multas, Hacienda ha abierto definitivamente la puerta a que se acoja a la amnistía fiscal el dinero en metálico. El problema con el efectivo es que no se puede demostrar que proceda de un fraude antiguo y si se permite lavarlo, se abre la puerta a que se cometa nuevo fraude. Pero el Gobierno ha decidido fiarse plenamente de la palabra de los defraudadores: "Tratándose de dinero en efectivo será suficiente la manifestación, a través del modelo de declaración, de ser titular del mismo con anterioridad a 31 de diciembre de 2010", según se recoge en la orden que publica hoy el BOE. Además de eso, solo hará falta ingresarlo en una sucursal bancaria. El dinero quedará limpio con una tributación del 10%.



Entre las prioridades de Hacienda en la lucha contra el fraude de los últimos años ha estado seguir la pista a los billetes de 500 euros. Esa vía de investigación condujo a la apertura de actuaciones contra más de 2.500 personas para averiguar por qué movilizaron al menos 1.000 billetes de 500 euros en efectivo en lugar de recurrir a una transferencia o un cheque. El retrato tipo del defraudador con billetes de 500 era el de un hombre de negocios vinculado al sector del ladrillo, principalmente en Levante, Madrid y Barcelona. Además de los resultados concretos del dinero detectado, Hacienda consideraba muy importante el efecto disuasorio de esa lucha contra el dinero negro en efectivo. Ahora puede ocurrir todo lo contrario.


La amnistía fiscal, aprobada por decreto ley, establecía que los defraudadores "podrán presentar la declaración prevista en esta disposición con el objeto de regularizar su situación tributaria, siempre que hubieran sido titulares de tales bienes o derechos con anterioridad a la finalización del último período impositivo cuyo plazo de declaración hubiera finalizado antes de la entrada en vigor de esta disposición". Es decir, en teoría, la amnistía fiscal está hecha para el fraude anterior al 31 de diciembre de 2010, ya que la campaña impositiva de renta y sociedades de 2011 todavía estaba abierta en el momento de dictarse el decreto.

El motivo era evidente: si se permitía acogerse a la amnistía a los impuestos a pagar por las declaraciones de 2011 y por los ingresos de 2012, se incentivaba que los declarantes defraudasen, porque les saldría más barato pagar el 10% que exige la regularización, frente a los tipos del 30% en Sociedades y de hasta el 52% en el impuesto sobre la renta.


Pero justo eso es lo que ocurre con el dinero en efectivo generado este año o en 2011. El Gobierno se fiará de que los defraudadores digan que ha sido conseguido antes del 31 de diciembre de 2010. Así, les bastará ingresarlo en una cuenta corriente y ya estará limpio. Los expertos creen que eso abre las puertas al nuevo fraude, y no tanto a regularizar el cometido antes.



Alguien que venda un piso ahora puede cobrar buena parte en negro, evitar pagar el IRPF por la plusvalía, acto seguido ingresar el dinero en el banco y beneficiarse de la amnistía fiscal diciendo que en realidad tenía ese dinero desde 2010. Una empresa (un restaurante, una clínica dental, una tienda al por menor...) puede cobrar en metálico (incluso facturando sin IVA) y regularizar después el dinero sin tributar por el impuesto de sociedades: bastará con decir que tenía el dinero hace año y medio y luego ingresarlo en una cuenta. Los autónomos cuyos ingresos no estén sujetos a control directo del fisco podrán minimizar su declaración para pagar menos y luego tributar al 10% de la amnistía fiscal. O, en el peor de los casos, un traficante de drogas que quiera blanquear su dinero no tendrá más que ir a la sucursal bancaria más cercana (aunque obviamente eso no le exima de responsabilidad por sus delitos) y decir que tenía el dinero en 2010. Las posibilidades de blanqueo inmediato para el fraude nuevo son enormes. En plena campaña del impuesto sobre la renta, esos planes pueden suponer un duro golpe a la recaudación.


El Gobierno intenta a la desesperada que la amnistía fiscal tenga efecto recaudatorio. Algunas firmas de inversión y despachos de abogados estaban recomendando a sus clientes regularizar el dinero negro en el exterior sin acogerse a la amnistía. Como solo estaban sin prescribir los últimos cuatro ejercicios, en ocasiones la tributación derivada de las rentas de esos ejercicios era menor incluso al 10% del capital total, de modo que la amnistía fiscal, pese a ser una medida enormemente polémica, podía convertirse además en un fracaso recaudatorio.

Con la apertura de la amnistía fiscal al dinero en efectivo, es más fácil que haya personas y empresas que se acojan a ella. El problema es que a la vez que se afloran bolsas de dinero negro en metálico defraudado antes de 2010, se puede estar induciendo también a que se cometa nuevo fraude. De ese modo, la recaudación derivada de la amnistía fiscal puede llevar aparejada una caída de la recaudación normal, con un efecto neto negativo.


http://economia.elpais.com/economia/2012/06/04/actualidad/1338797989_458664.html
 
 
¿ Cómo se os queda el cuerpo ?. La anterior burbuja inmobiliaria, la que nos ha llevado al caos, comenzó cuando un gobierno de Partido Popular indicó que el camino para regularizar dinero negro, antes de la entrada de la moneda única era el sector inmobiliario. Son unos flechas, luego quitaron la desgravación al alquiler, y los de la marca España se forraron hasta que tomaron demasiados riesgos, y pidieron y obtuvieron del anterior gobierno tiempo para colocarnos toda su mierda de solares. Ahora rescataremos o pediremos ayuda, y perderemos soberanía por toda esta casta político-financiera-"empresarial", que nos tiene apresados sin necesidad de una dictadura formal.
 
Y mientras, si vas a cancelar tu hipoteca que sepas que La OCU denuncia un alza del 175% de los gastos por cancelación de hipotecas




Cancelar una hipoteca cuesta hoy casi el triple que hace un mes. El Gobierno aprobó en mayo una subida que casi triplica los gastos que cobran los notarios y los registradores por la cancelación de una hipoteca, según ha denunciado este lunes la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha remitido una queja por ello al presidente Mariano Rajoy (registrador de carrera) y a todos los grupos parlamentarios.
Con los nuevos aranceles, según los cálculos de la OCU, pasar por el notario para cancelar una hipoteca que en su día fue contratada por 150.000 euros costará 137 euros, frente a los 50 euros de antes, es decir, 175% más. Además, independientemente del importe del préstamo se pagará un mínimo de 90 euros. Si después el titular de esa hipoteca decide comunicar esa cancelación al registro, deberá abonar otros 84 euros, frente a los 28,85 euros anteriores. Y siempre habrá un mínimo a cobrar de 24 euros.


Sin embargo, la OCU denuncia que se rebajan los costes para las entidades financieras que tengan que cancelar hipotecas para venderlas.


El Gobierno aprovechó la aprobación del real decreto ley sobre saneamiento y venta de activos inmobiliarios del sector financiero para incrementar los aranceles.


Estos cambios se producen solo seis meses después de que el anterior Gobierno socialista aprobara un real decreto que unificaba todos los aranceles que cobran registradores y notarios para dar mayor transparencia, y "dejaba claro cuáles eran los importes a pagar".
 En un comunicado, la OCU recuerda que en septiembre de 2011 ya denunció que "un gran número de notarios y registradores" cobraba de más en las cancelaciones hipotecarias, contra lo marcado en la ley aprobada en 2007. La organización, que denunció los hechos ante la Fiscalía del Tribunal Supremo y ante el Ministerio de Justicia, calcula que en un año se cobraron 93 millones de euros de más.


Luego, esta banda se queja de que no  les damos ni cien días, ¿ Qué harán en trescientos o en mil doscientos?
                
               ¿ Qué les queda por destruir ?

Había alternativas... pero, los españoles votaron a los que nos metieron en la mierda, y de élla no saldremos nunca. Porque peor que la crisis económica es la crisis moral crónica. Así solo iremos a peor.

domingo, 20 de mayo de 2012

AMNISTÍA FISCAL Y FRAUDE

Espero que haya algún colectivo que se atreva a denunciar al Ministro de Hacienda. Resulta que, la norma por la que se va a regular la amnistía fiscal propicia directamente el fraude fiscal este mismo año.  Lo pueden leer en este artículo de EL PAIS, y en el mismo proyecto:


Hacienda abre la puerta al fraude en su proyecto de orden de amnistía fiscal

Proyecto Ministerio de Hacienda

Si sale adelante, que me expliquen dónde queda toda la política del gobierno, tanto hablar del rigor en el gasto, y abriendo una gatera descomunal en los mismos ingresos de este año.


Un Gobierno que estigmatiza los servicios públicos, que los cuestiona, que los recorta; un gobierno que se nombra a sí mismo como adalid de la gestión económica ( ¡ qué ironía ! ) y resulta que es negligente con los ingresos, por no decir que es culpable, colaborador necesario y cómplice con el fraude y con los negocios ilegales o irregulares.

Señor Montoro, si hubiera justicia, por esa orden merece cárcel. Mi desprecio, ya lo tiene.

jueves, 17 de mayo de 2012

INDIGNADOS. Breve reflexión.

Este país nunca ha demostrado dignidad, ni justicia, ni nada que se le parezca. Históricamente, ha sufrido una sucesión de reyezuelos, democracias ficticias, dictadorcillos exterminadores... nunca, en definitiva, hemos tenido una clase política con clase. Es cierto que ha habido gente que ha brillado como pensadores o como científicos, pocos la verdad. Hemos tenido algunos cuentahistorias buenos de verdad, pero es que por allí ha salido el ingenio. Incluso, hemos tenido géneros con copyright como la novela picaresca. Normal ¿ no ?, el género es que nos viene al pelo. Al vasallo siempre le quedó usar su ingenio para vencer, aunque fuera mínimamente, la dominación que se le imponía. Pícaro, furtivo, el vasallo español fue trampeando los años, las décadas y los siglos ante la mirada de los señores, obispos, generales. Es por ello que, cuando por primera vez le trataron mínimamente como un ciudadano con derechos, acabó descubriendo que en el idioma alemán, ciudadano significa " el que avala al Estado ". Y como a quien avala el Estado es a la banca, acabó siendo doblemente vasallo, y se indignó. Todo un anacronismo en este país, el que nos hayamos olvidado la primigenia condición del españolito. Ahora, como antaño, toca picaresca, buscarse la vida o, directamente, largarse de este país. Nunca, nunca os dejarán que mentéis la palabra dignidad. Por cada vez que la nombréis, recibiréis como mínimo un insulto, cuando no un estacazo.

jueves, 10 de mayo de 2012

BANKIA, LO GRANDE Y LO PEQUEÑO

Hoy ya es definitivo. El gobierno entra en el accionariado de Bankia con el 45 % del capital. Una medida que dará que hablar. Correrán ríos de tinta. Esta megacaja-banco es la historia de un fraude monumental. Lo sabíamos todos. Es nuestra parte, lo que nos toca apoquinar. Es parte del desguace en que ha sumido el bipartidismo este país. No se trata de autonomías, se trata de los políticos que han manejado esas autonomías, principalmente la Comunidad Valenciana y Madrid. Curiosamente, la gente volvió a votar a esa clase política. Y qué decir del Banco de España, ese que dice que hay corregir los gastos corrientes de las administraciones, en clara referencia a los sueldos de los funcionarios. ¿ Qué ha hecho el Banco de España?
Señores, aquí hay una clase política, en clara connivencia con el sistema financiero y los lobbies empresariales, para los que el negocio es privativo y las pérdidas socializadas. Me da literalmente asco.
Si quieren ver el tamaño disparate de los últimos años en la gestión del barco a la deriva, y lo que llevamos avalado a esta Megacaja-banco, pueden leer lo relatado por Nuño Rodrigo en Cinco Días: EL AGUJERO NEGRO DE BANKIA.

Por su parte, Juan Laborda critica una vez más la opacidad del gobierno, su inutilidad, y el conchaveo con la oligarquía financiera: Santander, BBVA, La Caixa. Han presionado duro, incluso no comprando deuda española, a pesar de disponer de la liquidez del BCE. Se han refugiado en deuda CORE, principalmente de Alemania. ¿ Refugio o presión, o ambos dos? En su blog, Desde la Heterodoxia:

La intervención de Bankia, el enésimo bochorno del gobierno

Después de ver como se construyen gigantes con pies de barro, después de ver la miseria moral de la élite dominante en este país, quizás sea bueno refugiarse en la gente buena, sabia en su bondad. Me quiero refugiar en las palabras de Marga Mediavilla, ingeniera de la Universidad de Valladolid:

Lo pequeño no solo es hermoso

Lo pequeño va en autobús, en  bicicleta o camina por las calles de la ciudad. Ve los escaparates y se para a comprar el pan en la panadería, el pescado en el mercado, los calcetines en la tienda   de Modas Pili  y el periódico en el kiosco de chuches.
Lo grande va en coche por grandes avenidas,  pasea por centros comerciales  y compra en grandes superficies, porque es tan grande que no cabe en las calles de la ciudad y vive en una gran casa a gran distancia de todo. Lo grande llena grandes carros de la compra de alimentos precocinados y congelados que han viajado gran distancia antes de sen envueltos con hermosos envases. En el gran carro de la compra siempre caen tentadoras golosinas que  parecen absolutamente necesarias en los espléndidos  estantes de sus grandes tiendas.
Lo pequeño alquila un local en un bajo de la ciudad para abrir su pequeña tienda, paga el alquiler, rellena con trabajo la declaración de la renta, paga la seguridad social de sus trabajadores, el impuesto municipal, el IVA y el  alumbrado de las luces de navidad. Lo pequeño paga la escuela publica, el medico de la seguridad social, las pensiones, el parque publico.
Lo grande  es un artista de los malabares financieros. Toma el dinero en caja y lo transfiere a los mercados de capital y obtiene ganancias en pocos días y luego vuelve a jugar en el gran casino de los mercados globales y vuelve a acumular más ganancias y finalmente despues de unos meses paga a los pequeños productores que han cuidado las vacas y han hecho los alimentos  en pequeñas fábricas y pequeñas granjas donde los pequeños empresarios intentan seguir el ritmo de sus grandes compradores. Lo grande es tan grande que en pocos meses lleva sus fábricas allí donde los trabajadores cobren menos, donde los impuestos no existan, donde no haya que pagar el parque público, ni el médico público, ni la escuela pública.
Lo pequeño sufre la crisis, trabaja a destajo, paga más impuestos, recibe menos subvenciones, cierra, echa a sus empleados, da perdidas, se queda sin la educacion que ha pagado, la sanidad que ha pagado, los parques que ha pagado.
Lo grande paga impuestos en las islas Caiman, viaja a Shangai de reuniones, es atendido en hospitales de Boston. Se siente muy preocupado por las bajadas en los índices bursátiles y piensa que es preciso amplicar mercados y eliminar la competencia de la multitud de pequeños que le quitan  espacio. Busca expandise, porque es su derecho natural y debe hacerlo siempre para contentar a  sus inversores  que deben ganar  siempre  más. El objetivo principal de la economía de toda sociedad civilizada es conseguir que los grandes se expandan, eso lo sabe todo el mundo, si eso funciona el PIB va bien, y eso, todo el mundo lo sabe, es el objetivo de la economía  de un país.
Lo grande tiene grandes cámaras de televisión, grandes productoras cinematográficas y grandes periodistas que le hacen muchas entrevistas donde elogian sus grandes méritos de emprendedor y gran benefactor social. También tiene  grandes ideas y grandes sueños con los que llenar las fantasías de los seres humanos y conseguir que se sientan grandes cuando le compran.
Lo pequeño …no, lo pequeño no tiene nada de eso. Lo pequeño sólo tiene una voz pequeña  que habla … habla bajito, pero muy dentro de tu corazón. Es la voz de la honradez y la sensatez. Pero es una voz siempre puedes escuchar, no te hacen falta ni televisiones, ni radios, ni ordenadores para escucharla…sólo un poco de silencio.
Lo pequeño no sólo es hermoso, lo pequeño es tuyo.
PD : Acuerdate de escuchar a tu corazón la próxima vez que vayas a comprar…

lunes, 30 de abril de 2012

ESCUELA AUSTRÍACA O ESTUPIDEZ. QUE PAGUEN LOS RICO$

Me habían hablado de un grupo de progresistas que defienden que paguen los ricos la crisis. Busco en internet y me encuentro a un economista de la escuela austríaca, seguidor del profesor Huerta de Soto, el señor Juan Rallo que publica sus artículos en Libertad Digital. Este profesor recibió un premio hace poco de la señora Esperanza Aguirre:   el Premio de Investigación Julián Marías 2011 a la carrera científica y a investigadores de menos de 40 años.


Veamos lo que escribía al respecto de que paguen los ricos.



Una de las principales críticas que se dirigen contra el capitalismo es la desigual distribución de la riqueza. Los hay muy pudientes y los hay muy desharrapados, de modo que aparentemente la equidad exigiría que parte de la riqueza de los primeros fuera a parar a los segundos para nivelar las diferencias: al cabo, los acaudalados ni siquiera lo notarían y los más pobres obtendrían suculentos beneficios.
De hecho, éste es en parte el propósito de nuestros modernos Estados del Bienestar y, asimismo, ésta es la receta mágica que algunos propugnan para lograr atajar los déficits públicos actuales sin recortar el "gasto social": recuperar o subir el impuesto sobre el patrimonio y sobre sucesiones, crear un impuesto para las grandes fortunas, gravar con mayor intensidad las rentas procedentes del ahorro... Pero, ¿realmente nos conviene que toda la fiesta la paguen los más ricos? Mejor dicho, ¿qué significa exactamente eso de que "paguen los más ricos"?
Muchas veces –demasiadas– tendemos a simplificar la realidad económica en imágenes o conceptos que nos resulten manejables y que podamos entender. Cuando pensamos en una persona rica, nos imaginamos de inmediato a un individuo que, cual Tío Gilito, tiene piscinas llenas de oro (o de dinero fiduciario) que le permiten comprar cualesquiera bienes y servicios. La redistribución de la renta, por consiguiente, sería algo tan fácil como arrebatarles unas poquitas monedas de oro a los tíos gilitos para dárselas a los carpantas de este mundo.
El problema es que la estampa no resulta en absoluto realista. Los ricos no son unas personas que tienen muchísimo dinero en el banco, sino gentes que poseen un enorme patrimonio en forma de tierras, inmuebles o, sobre todo en nuestras sociedades capitalistas, participaciones en empresas. Cuanto oímos que Bill Gates o Warren Buffett poseen zillones de dólares, no es que acumulen entre los dos el 99% de todos los dólares en circulación, sino que su cartera de propiedades y empresas (como Microsoft o Coca-Cola) alcanza un valor de mercado de zillones de dólares.
Y, ahora, deténgase a pensar un momento. ¿Por qué Microsoft o Coca-Cola valen lo que valen? ¿Porque tienen ambas un almacén gigantesco repleto de miles de millones de sistemas operativos y de latas de cola? No precisamente: las mercancías presentes de esas compañías son una minúscula parte de su valor de mercado; a fecha de hoy, por ejemplo, Microsoft tiene un valor bursátil de 204.000 millones de dólares y sus inventarios apenas ascienden a 1.000 millones; Coca-Cola asciende a 150.000 millones con unos inventarios de apenas 3.000. ¿De dónde viene entonces el enorme valor de mercado de estas empresas que convierte a sus principales propietarios en los hombres más ricos del planeta?
Pues de los bienes que se espera que produzcan dentro de 5, 10 ó 20 años. Dicho de otra manera, Microsoft, Coca-Cola (y todas las demás empresas) no son valiosas por lo que han producido hasta la fecha hoy, sino por lo que producirán mañana. Es más, me atrevería a decir que ni siquiera derivan su valor de lo que producirán mañana, pues nadie, ni siquiera Bill Gates, sabe qué productos sacará a la venta Microsoft dentro de 20 años (en el caso de Coca-Cola este juicio predictivo resulta algo más sencillo). El valor de las compañías –y por tanto, el patrimonio de los "ricos"– procede de su capacidad para generar, mantener y ampliar un modelo de negocio que sirva al consumidor mejor que sus competidores, esto es, de su capacidad para generar beneficios de manera sostenida a lo largo del tiempo (lo que en términos contables se conoce como "fondo de comercio" o Goodwill).
Por desgracia para los redistribucionistas, esa capacidad de generación futura de beneficios no puede consumirse en el presente (no nos podemos beber los millones de litros de cola que se fabricarán en el año 2025), de modo que para perseguir fiscalmente a los ricos sólo quedan dos opciones: o quedarse con una parte de la renta que su patrimonio genera en el presente o apropiarse directamente de una porción de ese patrimonio (de sus empresas, inmuebles, tierras...).
Lo primero es lo que consiguen los impuestos sobre la renta (IRPF o Sociedades): parte del valor monetario de la producción anual (beneficios, rentas de alquiler, intereses...) se transfiere al Estado y éste presuntamente lo redistribuye entre la población. El perjuicio más evidente de este tipo de tributos es que, por un lado, minoran los recursos a disposición de capitalistas y empresarios, que podrían haber sido reinvertidos en la generación de más bienes de consumo futuros (nos volvemos más pobres de lo que podríamos haber sido); por otro, disminuyen la remuneración que recibe el capitalista por asumir riesgos al invertir y por retrasar la satisfacción de sus necesidades al ahorrar.
Pero acaso resulten más dañinos los segundos tipos de impuestos: los impuestos sobre el patrimonio y las herencias. En este supuesto, si el monto del impuesto supera al de la renta anual generada por el patrimonio productivo, el capitalista tendrá que desmembrar y liquidar parte de ese aparato productivo, socavando así su producción de riqueza futura para los consumidores.
Imaginemos, para entenderlo, que con una caña de pescar podemos recoger 100 pescados al año y que el valor de mercado de esa caña es de 600 pescados. Si consideramos que el propietario de la caña es un rico capitalista comeniños al que hay que esquilmar fiscalmente, podemos imponerle, por ejemplo, un tributo sobre la producción anual de pescado del 50%, de modo que cada doce meses deberá entregarle al Estado 50 pescados. Como consecuencia, el pescador dispondrá de 50 pescados menos cada año para fabricar nuevas cañas e incluso, dependiendo de la magnitud del impuesto (imaginemos uno del 90%), podría llegar a plantearse dejar de pescar.
Ahora supongamos, en cambio, que se aprueba un impuesto del 20% sobre el patrimonio del pescador (sobre el valor de mercado de su caña de pescar), de modo que cada año deberá entregarle al Estado 120 pescados. ¿Cómo podrá hacerlo si su producción anual es de 100 pescados? De ninguna manera: simplemente esos 20 pescados extra que exige el Estado no existen (pues se producirán a lo largo del próximo ejercicio). Como mucho, el pescador podría tratar de vender una parte de la caña con un valor de mercado equivalente a 120 pescados... si es que hay algún otro malvado e insolidario capitalista que tenga ahorrados físicamente esos 120 pescados.
Sin embargo, recordemos que el mayor valor de las empresas no deriva de sus bienes de capital físicos, sino de la correcta ordenación de éstos para seguir generando beneficios en el futuro. ¿Qué sucederá si el sistema fiscal comienza a trocear y a redistribuir, no ya unos bienes de consumo que no existen, sino partes sueltas de una empresa? Pues que la capacidad de generación de bienes de consumo futuros por parte de esas compañías se desmoronará. Vamos, que no van a seguir produciendo la misma cantidad de bienes pero de manera más fragmentada; no, se destruirá riqueza en términos absolutos. Lo contrario sería como cortar la caña de pescar en 10 trozos y esperar que cada uno de esos trozos siga pescando 10 peces cada año: no, una vez destruida la estructura de la caña de pescar, su capacidad para extraer peces desaparece. Lo mismo sucede con las empresas: una vez desmembrada la armonía entre sus distintas partes, su capacidad para producir en el futuro bienes y servicios que satisfagan a los consumidores, se esfuma. ¿O acaso creen que cada uno de los bienes de capital de Apple (ordenadores, formación de los trabajadores, edificios, mesas, saldos de tesorería...) seguirá siendo igual de productivo si pierde sus sinergias con el resto de la compañía y si deja de estar bajo la sabia dirección de Steve Jobs? Obviamente no: pasarán de generar una enorme riqueza a morirse de asco sin contar con casi ninguna función.
Por eso, el margen para que "paguen los más ricos" es tan estrecho. No ya porque el capital sea bastante móvil y pueda huir con relativa rapidez de aquellos Estados que lo quieren confiscar, sino porque la tributación de las grandes fortunas es literalmente merendarse la gallina de los huevos de oro. Si queremos dividir en 10 trozos una caña de pescar con un valor de mercado de 600 pescados, no obtendremos 10 trozos con valor de 60 pescados, sino 10 trozos con valor 0. Gravar a los ricos no es consumir hoy parte de la renta presente que tienen almacenada en algún banco suizo; tampoco es adelantar a hoy parte del consumo que habríamos realizado mañana; no, es consumir unas migajas hoy a cambio de destruir una enormidad de bienes y servicios que se habrían podido producir y consumir mañana.
Pero eh, aquí, como tantas otras veces en la economía, nos topamos con el insalvable obstáculo de que lo que se ve (los progresistas impuestos a los avariciosos ricos) machaca inmisericordemente en el imaginario colectivo a lo que no se ve (la enorme merma de nuestra renta futura).

¿ Creen que esta sucesión de mentiras merecen un premio?  Yo, desde luego, no. Es una simplificación de tal calibre que produce escalofríos. Se puede observar que solo se refiere a la oferta en el ejemplo de la caña de pescar. No he visto peor ejemplo en mi vida. Pero fíjense en la poca idoneidad del ejemplo. La caña de Coca-cola, Microsoft y Apple. Dice que el valor de Coca-cola y Apple son sus ventas futuras, eso es falso de toda falsedad. Soslaya que su valor fundamental es el valor de la propia marca.en todo el mundo, además de su cuota de mercado y su posición distribuidora en todo el mundo. Pero, vayamos un poco más allá, resulta que el propio Buffet reconoce que la causa de la deuda en sus país ( y en el mundo ) es que los millonarios no pagan impuestos, que mientras el paga un diecisiete por ciento de sus millonarios ingresos, su secretaria paga un treinta y pico. Buffet es un empedernido bebedor de Cocacola y además es principal accionista a través de su sociedad de inversión. ¿ Por empedernido que sea, cuántas cocacolas puede beberse el Señor Buffet? ¿ Puede beberse más cocacolas que todos sus trabajadores juntos? ¿ A que no ? ¿ De qué depende que Coca-Cola pueda vender más cocacolas, del dinero no distribuido o del distribuido?  ¿ A que a mayor distribución de la riqueza más mercado para cocacola? .

Pero, vayamos con Apple. Apple tiene más valor en caja, o sea en cash sin distribuir que todo el tesoro de los Estados Unidos. ¿ Este dinero es eficiente para la economía ? ¿ No genera distorsiones en el mercado? ¿ Es un ejemplo de acumulación de riqueza para el resto de la sociedad? Un dinero paralizado, entre otras cosas, porque no puede ser puesto en el sistema de manera eficiente ya que se está generando un problema de demanda. ¿ Por qué no aumenta su capacidad productiva Apple? Porque tiene dudas de que haya mercado, simplemente por eso.

La oferta genera demanda, y viceversa, la cantidad de demanda genera la cantidad oferta, ¿no le explicaron eso en economia?. La meta de una empresa es adecuarse a su demanda.  Sin renta disponible para la oferta puesta en el mercado, el consumo solo es posible con deuda. Por eso, a menor distribución de la renta los mercados se estrangulan, ya que la capacidad de endeudamiento tiene un límite. Si dividimos distribución de la renta en diez percentiles, descubriremos que el ahorro que no se pone en el mercado es, precisamente, aquél que no tiene necesidad de hacerlo ( el del diez por ciento de la población con más renta, que no necesita ni consumir ni prestar, y que en caso de decidirse por lo último, no lo hará si no se le da, cada vez, más interés). Por eso, como decía en el anterior post, y las gráficas lo demuestran claramente, cada vez que el diez por ciento posee el 50 % de los ingresos de un país el sistema colapsa y CRAASSSSSSH.

Ande, Sr Rallo, véase estos videos






Pues bien, sepan que nuestro ministro de economía es seguidor de la escuela austríaca... ¡ Así nos va a lucir el pelo a la mayoría de los ciudadanos !. Y que conste que, merece la pena leerse la teoría sobre el dinero y los bancos del Sr Huerta Soto, explica muy bien cómo crean el dinero los bancos de la nada. Esa es, sin duda, la principal causa de la crisis capitalista junto con la distribución de la renta.