domingo, 20 de mayo de 2012

AMNISTÍA FISCAL Y FRAUDE

Espero que haya algún colectivo que se atreva a denunciar al Ministro de Hacienda. Resulta que, la norma por la que se va a regular la amnistía fiscal propicia directamente el fraude fiscal este mismo año.  Lo pueden leer en este artículo de EL PAIS, y en el mismo proyecto:


Hacienda abre la puerta al fraude en su proyecto de orden de amnistía fiscal

Proyecto Ministerio de Hacienda

Si sale adelante, que me expliquen dónde queda toda la política del gobierno, tanto hablar del rigor en el gasto, y abriendo una gatera descomunal en los mismos ingresos de este año.


Un Gobierno que estigmatiza los servicios públicos, que los cuestiona, que los recorta; un gobierno que se nombra a sí mismo como adalid de la gestión económica ( ¡ qué ironía ! ) y resulta que es negligente con los ingresos, por no decir que es culpable, colaborador necesario y cómplice con el fraude y con los negocios ilegales o irregulares.

Señor Montoro, si hubiera justicia, por esa orden merece cárcel. Mi desprecio, ya lo tiene.

jueves, 17 de mayo de 2012

INDIGNADOS. Breve reflexión.

Este país nunca ha demostrado dignidad, ni justicia, ni nada que se le parezca. Históricamente, ha sufrido una sucesión de reyezuelos, democracias ficticias, dictadorcillos exterminadores... nunca, en definitiva, hemos tenido una clase política con clase. Es cierto que ha habido gente que ha brillado como pensadores o como científicos, pocos la verdad. Hemos tenido algunos cuentahistorias buenos de verdad, pero es que por allí ha salido el ingenio. Incluso, hemos tenido géneros con copyright como la novela picaresca. Normal ¿ no ?, el género es que nos viene al pelo. Al vasallo siempre le quedó usar su ingenio para vencer, aunque fuera mínimamente, la dominación que se le imponía. Pícaro, furtivo, el vasallo español fue trampeando los años, las décadas y los siglos ante la mirada de los señores, obispos, generales. Es por ello que, cuando por primera vez le trataron mínimamente como un ciudadano con derechos, acabó descubriendo que en el idioma alemán, ciudadano significa " el que avala al Estado ". Y como a quien avala el Estado es a la banca, acabó siendo doblemente vasallo, y se indignó. Todo un anacronismo en este país, el que nos hayamos olvidado la primigenia condición del españolito. Ahora, como antaño, toca picaresca, buscarse la vida o, directamente, largarse de este país. Nunca, nunca os dejarán que mentéis la palabra dignidad. Por cada vez que la nombréis, recibiréis como mínimo un insulto, cuando no un estacazo.

jueves, 10 de mayo de 2012

BANKIA, LO GRANDE Y LO PEQUEÑO

Hoy ya es definitivo. El gobierno entra en el accionariado de Bankia con el 45 % del capital. Una medida que dará que hablar. Correrán ríos de tinta. Esta megacaja-banco es la historia de un fraude monumental. Lo sabíamos todos. Es nuestra parte, lo que nos toca apoquinar. Es parte del desguace en que ha sumido el bipartidismo este país. No se trata de autonomías, se trata de los políticos que han manejado esas autonomías, principalmente la Comunidad Valenciana y Madrid. Curiosamente, la gente volvió a votar a esa clase política. Y qué decir del Banco de España, ese que dice que hay corregir los gastos corrientes de las administraciones, en clara referencia a los sueldos de los funcionarios. ¿ Qué ha hecho el Banco de España?
Señores, aquí hay una clase política, en clara connivencia con el sistema financiero y los lobbies empresariales, para los que el negocio es privativo y las pérdidas socializadas. Me da literalmente asco.
Si quieren ver el tamaño disparate de los últimos años en la gestión del barco a la deriva, y lo que llevamos avalado a esta Megacaja-banco, pueden leer lo relatado por Nuño Rodrigo en Cinco Días: EL AGUJERO NEGRO DE BANKIA.

Por su parte, Juan Laborda critica una vez más la opacidad del gobierno, su inutilidad, y el conchaveo con la oligarquía financiera: Santander, BBVA, La Caixa. Han presionado duro, incluso no comprando deuda española, a pesar de disponer de la liquidez del BCE. Se han refugiado en deuda CORE, principalmente de Alemania. ¿ Refugio o presión, o ambos dos? En su blog, Desde la Heterodoxia:

La intervención de Bankia, el enésimo bochorno del gobierno

Después de ver como se construyen gigantes con pies de barro, después de ver la miseria moral de la élite dominante en este país, quizás sea bueno refugiarse en la gente buena, sabia en su bondad. Me quiero refugiar en las palabras de Marga Mediavilla, ingeniera de la Universidad de Valladolid:

Lo pequeño no solo es hermoso

Lo pequeño va en autobús, en  bicicleta o camina por las calles de la ciudad. Ve los escaparates y se para a comprar el pan en la panadería, el pescado en el mercado, los calcetines en la tienda   de Modas Pili  y el periódico en el kiosco de chuches.
Lo grande va en coche por grandes avenidas,  pasea por centros comerciales  y compra en grandes superficies, porque es tan grande que no cabe en las calles de la ciudad y vive en una gran casa a gran distancia de todo. Lo grande llena grandes carros de la compra de alimentos precocinados y congelados que han viajado gran distancia antes de sen envueltos con hermosos envases. En el gran carro de la compra siempre caen tentadoras golosinas que  parecen absolutamente necesarias en los espléndidos  estantes de sus grandes tiendas.
Lo pequeño alquila un local en un bajo de la ciudad para abrir su pequeña tienda, paga el alquiler, rellena con trabajo la declaración de la renta, paga la seguridad social de sus trabajadores, el impuesto municipal, el IVA y el  alumbrado de las luces de navidad. Lo pequeño paga la escuela publica, el medico de la seguridad social, las pensiones, el parque publico.
Lo grande  es un artista de los malabares financieros. Toma el dinero en caja y lo transfiere a los mercados de capital y obtiene ganancias en pocos días y luego vuelve a jugar en el gran casino de los mercados globales y vuelve a acumular más ganancias y finalmente despues de unos meses paga a los pequeños productores que han cuidado las vacas y han hecho los alimentos  en pequeñas fábricas y pequeñas granjas donde los pequeños empresarios intentan seguir el ritmo de sus grandes compradores. Lo grande es tan grande que en pocos meses lleva sus fábricas allí donde los trabajadores cobren menos, donde los impuestos no existan, donde no haya que pagar el parque público, ni el médico público, ni la escuela pública.
Lo pequeño sufre la crisis, trabaja a destajo, paga más impuestos, recibe menos subvenciones, cierra, echa a sus empleados, da perdidas, se queda sin la educacion que ha pagado, la sanidad que ha pagado, los parques que ha pagado.
Lo grande paga impuestos en las islas Caiman, viaja a Shangai de reuniones, es atendido en hospitales de Boston. Se siente muy preocupado por las bajadas en los índices bursátiles y piensa que es preciso amplicar mercados y eliminar la competencia de la multitud de pequeños que le quitan  espacio. Busca expandise, porque es su derecho natural y debe hacerlo siempre para contentar a  sus inversores  que deben ganar  siempre  más. El objetivo principal de la economía de toda sociedad civilizada es conseguir que los grandes se expandan, eso lo sabe todo el mundo, si eso funciona el PIB va bien, y eso, todo el mundo lo sabe, es el objetivo de la economía  de un país.
Lo grande tiene grandes cámaras de televisión, grandes productoras cinematográficas y grandes periodistas que le hacen muchas entrevistas donde elogian sus grandes méritos de emprendedor y gran benefactor social. También tiene  grandes ideas y grandes sueños con los que llenar las fantasías de los seres humanos y conseguir que se sientan grandes cuando le compran.
Lo pequeño …no, lo pequeño no tiene nada de eso. Lo pequeño sólo tiene una voz pequeña  que habla … habla bajito, pero muy dentro de tu corazón. Es la voz de la honradez y la sensatez. Pero es una voz siempre puedes escuchar, no te hacen falta ni televisiones, ni radios, ni ordenadores para escucharla…sólo un poco de silencio.
Lo pequeño no sólo es hermoso, lo pequeño es tuyo.
PD : Acuerdate de escuchar a tu corazón la próxima vez que vayas a comprar…

lunes, 30 de abril de 2012

ESCUELA AUSTRÍACA O ESTUPIDEZ. QUE PAGUEN LOS RICO$

Me habían hablado de un grupo de progresistas que defienden que paguen los ricos la crisis. Busco en internet y me encuentro a un economista de la escuela austríaca, seguidor del profesor Huerta de Soto, el señor Juan Rallo que publica sus artículos en Libertad Digital. Este profesor recibió un premio hace poco de la señora Esperanza Aguirre:   el Premio de Investigación Julián Marías 2011 a la carrera científica y a investigadores de menos de 40 años.


Veamos lo que escribía al respecto de que paguen los ricos.



Una de las principales críticas que se dirigen contra el capitalismo es la desigual distribución de la riqueza. Los hay muy pudientes y los hay muy desharrapados, de modo que aparentemente la equidad exigiría que parte de la riqueza de los primeros fuera a parar a los segundos para nivelar las diferencias: al cabo, los acaudalados ni siquiera lo notarían y los más pobres obtendrían suculentos beneficios.
De hecho, éste es en parte el propósito de nuestros modernos Estados del Bienestar y, asimismo, ésta es la receta mágica que algunos propugnan para lograr atajar los déficits públicos actuales sin recortar el "gasto social": recuperar o subir el impuesto sobre el patrimonio y sobre sucesiones, crear un impuesto para las grandes fortunas, gravar con mayor intensidad las rentas procedentes del ahorro... Pero, ¿realmente nos conviene que toda la fiesta la paguen los más ricos? Mejor dicho, ¿qué significa exactamente eso de que "paguen los más ricos"?
Muchas veces –demasiadas– tendemos a simplificar la realidad económica en imágenes o conceptos que nos resulten manejables y que podamos entender. Cuando pensamos en una persona rica, nos imaginamos de inmediato a un individuo que, cual Tío Gilito, tiene piscinas llenas de oro (o de dinero fiduciario) que le permiten comprar cualesquiera bienes y servicios. La redistribución de la renta, por consiguiente, sería algo tan fácil como arrebatarles unas poquitas monedas de oro a los tíos gilitos para dárselas a los carpantas de este mundo.
El problema es que la estampa no resulta en absoluto realista. Los ricos no son unas personas que tienen muchísimo dinero en el banco, sino gentes que poseen un enorme patrimonio en forma de tierras, inmuebles o, sobre todo en nuestras sociedades capitalistas, participaciones en empresas. Cuanto oímos que Bill Gates o Warren Buffett poseen zillones de dólares, no es que acumulen entre los dos el 99% de todos los dólares en circulación, sino que su cartera de propiedades y empresas (como Microsoft o Coca-Cola) alcanza un valor de mercado de zillones de dólares.
Y, ahora, deténgase a pensar un momento. ¿Por qué Microsoft o Coca-Cola valen lo que valen? ¿Porque tienen ambas un almacén gigantesco repleto de miles de millones de sistemas operativos y de latas de cola? No precisamente: las mercancías presentes de esas compañías son una minúscula parte de su valor de mercado; a fecha de hoy, por ejemplo, Microsoft tiene un valor bursátil de 204.000 millones de dólares y sus inventarios apenas ascienden a 1.000 millones; Coca-Cola asciende a 150.000 millones con unos inventarios de apenas 3.000. ¿De dónde viene entonces el enorme valor de mercado de estas empresas que convierte a sus principales propietarios en los hombres más ricos del planeta?
Pues de los bienes que se espera que produzcan dentro de 5, 10 ó 20 años. Dicho de otra manera, Microsoft, Coca-Cola (y todas las demás empresas) no son valiosas por lo que han producido hasta la fecha hoy, sino por lo que producirán mañana. Es más, me atrevería a decir que ni siquiera derivan su valor de lo que producirán mañana, pues nadie, ni siquiera Bill Gates, sabe qué productos sacará a la venta Microsoft dentro de 20 años (en el caso de Coca-Cola este juicio predictivo resulta algo más sencillo). El valor de las compañías –y por tanto, el patrimonio de los "ricos"– procede de su capacidad para generar, mantener y ampliar un modelo de negocio que sirva al consumidor mejor que sus competidores, esto es, de su capacidad para generar beneficios de manera sostenida a lo largo del tiempo (lo que en términos contables se conoce como "fondo de comercio" o Goodwill).
Por desgracia para los redistribucionistas, esa capacidad de generación futura de beneficios no puede consumirse en el presente (no nos podemos beber los millones de litros de cola que se fabricarán en el año 2025), de modo que para perseguir fiscalmente a los ricos sólo quedan dos opciones: o quedarse con una parte de la renta que su patrimonio genera en el presente o apropiarse directamente de una porción de ese patrimonio (de sus empresas, inmuebles, tierras...).
Lo primero es lo que consiguen los impuestos sobre la renta (IRPF o Sociedades): parte del valor monetario de la producción anual (beneficios, rentas de alquiler, intereses...) se transfiere al Estado y éste presuntamente lo redistribuye entre la población. El perjuicio más evidente de este tipo de tributos es que, por un lado, minoran los recursos a disposición de capitalistas y empresarios, que podrían haber sido reinvertidos en la generación de más bienes de consumo futuros (nos volvemos más pobres de lo que podríamos haber sido); por otro, disminuyen la remuneración que recibe el capitalista por asumir riesgos al invertir y por retrasar la satisfacción de sus necesidades al ahorrar.
Pero acaso resulten más dañinos los segundos tipos de impuestos: los impuestos sobre el patrimonio y las herencias. En este supuesto, si el monto del impuesto supera al de la renta anual generada por el patrimonio productivo, el capitalista tendrá que desmembrar y liquidar parte de ese aparato productivo, socavando así su producción de riqueza futura para los consumidores.
Imaginemos, para entenderlo, que con una caña de pescar podemos recoger 100 pescados al año y que el valor de mercado de esa caña es de 600 pescados. Si consideramos que el propietario de la caña es un rico capitalista comeniños al que hay que esquilmar fiscalmente, podemos imponerle, por ejemplo, un tributo sobre la producción anual de pescado del 50%, de modo que cada doce meses deberá entregarle al Estado 50 pescados. Como consecuencia, el pescador dispondrá de 50 pescados menos cada año para fabricar nuevas cañas e incluso, dependiendo de la magnitud del impuesto (imaginemos uno del 90%), podría llegar a plantearse dejar de pescar.
Ahora supongamos, en cambio, que se aprueba un impuesto del 20% sobre el patrimonio del pescador (sobre el valor de mercado de su caña de pescar), de modo que cada año deberá entregarle al Estado 120 pescados. ¿Cómo podrá hacerlo si su producción anual es de 100 pescados? De ninguna manera: simplemente esos 20 pescados extra que exige el Estado no existen (pues se producirán a lo largo del próximo ejercicio). Como mucho, el pescador podría tratar de vender una parte de la caña con un valor de mercado equivalente a 120 pescados... si es que hay algún otro malvado e insolidario capitalista que tenga ahorrados físicamente esos 120 pescados.
Sin embargo, recordemos que el mayor valor de las empresas no deriva de sus bienes de capital físicos, sino de la correcta ordenación de éstos para seguir generando beneficios en el futuro. ¿Qué sucederá si el sistema fiscal comienza a trocear y a redistribuir, no ya unos bienes de consumo que no existen, sino partes sueltas de una empresa? Pues que la capacidad de generación de bienes de consumo futuros por parte de esas compañías se desmoronará. Vamos, que no van a seguir produciendo la misma cantidad de bienes pero de manera más fragmentada; no, se destruirá riqueza en términos absolutos. Lo contrario sería como cortar la caña de pescar en 10 trozos y esperar que cada uno de esos trozos siga pescando 10 peces cada año: no, una vez destruida la estructura de la caña de pescar, su capacidad para extraer peces desaparece. Lo mismo sucede con las empresas: una vez desmembrada la armonía entre sus distintas partes, su capacidad para producir en el futuro bienes y servicios que satisfagan a los consumidores, se esfuma. ¿O acaso creen que cada uno de los bienes de capital de Apple (ordenadores, formación de los trabajadores, edificios, mesas, saldos de tesorería...) seguirá siendo igual de productivo si pierde sus sinergias con el resto de la compañía y si deja de estar bajo la sabia dirección de Steve Jobs? Obviamente no: pasarán de generar una enorme riqueza a morirse de asco sin contar con casi ninguna función.
Por eso, el margen para que "paguen los más ricos" es tan estrecho. No ya porque el capital sea bastante móvil y pueda huir con relativa rapidez de aquellos Estados que lo quieren confiscar, sino porque la tributación de las grandes fortunas es literalmente merendarse la gallina de los huevos de oro. Si queremos dividir en 10 trozos una caña de pescar con un valor de mercado de 600 pescados, no obtendremos 10 trozos con valor de 60 pescados, sino 10 trozos con valor 0. Gravar a los ricos no es consumir hoy parte de la renta presente que tienen almacenada en algún banco suizo; tampoco es adelantar a hoy parte del consumo que habríamos realizado mañana; no, es consumir unas migajas hoy a cambio de destruir una enormidad de bienes y servicios que se habrían podido producir y consumir mañana.
Pero eh, aquí, como tantas otras veces en la economía, nos topamos con el insalvable obstáculo de que lo que se ve (los progresistas impuestos a los avariciosos ricos) machaca inmisericordemente en el imaginario colectivo a lo que no se ve (la enorme merma de nuestra renta futura).

¿ Creen que esta sucesión de mentiras merecen un premio?  Yo, desde luego, no. Es una simplificación de tal calibre que produce escalofríos. Se puede observar que solo se refiere a la oferta en el ejemplo de la caña de pescar. No he visto peor ejemplo en mi vida. Pero fíjense en la poca idoneidad del ejemplo. La caña de Coca-cola, Microsoft y Apple. Dice que el valor de Coca-cola y Apple son sus ventas futuras, eso es falso de toda falsedad. Soslaya que su valor fundamental es el valor de la propia marca.en todo el mundo, además de su cuota de mercado y su posición distribuidora en todo el mundo. Pero, vayamos un poco más allá, resulta que el propio Buffet reconoce que la causa de la deuda en sus país ( y en el mundo ) es que los millonarios no pagan impuestos, que mientras el paga un diecisiete por ciento de sus millonarios ingresos, su secretaria paga un treinta y pico. Buffet es un empedernido bebedor de Cocacola y además es principal accionista a través de su sociedad de inversión. ¿ Por empedernido que sea, cuántas cocacolas puede beberse el Señor Buffet? ¿ Puede beberse más cocacolas que todos sus trabajadores juntos? ¿ A que no ? ¿ De qué depende que Coca-Cola pueda vender más cocacolas, del dinero no distribuido o del distribuido?  ¿ A que a mayor distribución de la riqueza más mercado para cocacola? .

Pero, vayamos con Apple. Apple tiene más valor en caja, o sea en cash sin distribuir que todo el tesoro de los Estados Unidos. ¿ Este dinero es eficiente para la economía ? ¿ No genera distorsiones en el mercado? ¿ Es un ejemplo de acumulación de riqueza para el resto de la sociedad? Un dinero paralizado, entre otras cosas, porque no puede ser puesto en el sistema de manera eficiente ya que se está generando un problema de demanda. ¿ Por qué no aumenta su capacidad productiva Apple? Porque tiene dudas de que haya mercado, simplemente por eso.

La oferta genera demanda, y viceversa, la cantidad de demanda genera la cantidad oferta, ¿no le explicaron eso en economia?. La meta de una empresa es adecuarse a su demanda.  Sin renta disponible para la oferta puesta en el mercado, el consumo solo es posible con deuda. Por eso, a menor distribución de la renta los mercados se estrangulan, ya que la capacidad de endeudamiento tiene un límite. Si dividimos distribución de la renta en diez percentiles, descubriremos que el ahorro que no se pone en el mercado es, precisamente, aquél que no tiene necesidad de hacerlo ( el del diez por ciento de la población con más renta, que no necesita ni consumir ni prestar, y que en caso de decidirse por lo último, no lo hará si no se le da, cada vez, más interés). Por eso, como decía en el anterior post, y las gráficas lo demuestran claramente, cada vez que el diez por ciento posee el 50 % de los ingresos de un país el sistema colapsa y CRAASSSSSSH.

Ande, Sr Rallo, véase estos videos






Pues bien, sepan que nuestro ministro de economía es seguidor de la escuela austríaca... ¡ Así nos va a lucir el pelo a la mayoría de los ciudadanos !. Y que conste que, merece la pena leerse la teoría sobre el dinero y los bancos del Sr Huerta Soto, explica muy bien cómo crean el dinero los bancos de la nada. Esa es, sin duda, la principal causa de la crisis capitalista junto con la distribución de la renta.

jueves, 19 de abril de 2012

LAS DEUDAS DE LA IRA



Cada día que pasa, más me acuerdo de la novela de Steinbeck, " Las uvas de la ira". La novela trata de los miles de desplazados desde los campos de algodón de Oklahoma  los okies que tuvieron que abandonar sus tierras por acción de la crisis del 29,  de los bancos y las tormentas de polvo. Los okies se dirigieron hacia California como si fueran al paraíso. Se encontraron con el peor de los infiernos. Tratados como infrapersonas en su propio país, perseguidos y explotados. Salvo en muy escasas excepciones, fueron perseguidos,  solo se les buscaba en tiempo de cosecha, reclamando más gente de la necesaria como método de bajar los precios en mitad de recolección, sin que ni siquiera ganaran para comer. Por supuesto, los sindicatos no estaban permitidos y fueron perseguidos violentamente, así como fueron perseguidos los campamentos.

La Gran Depresión tiene muchas cosas en común con la crisis actual. Pero yo creo que es muy esclarecedora la acumulación de riqueza por parte de una minoría de la población, como pone de manifiesto esta gráfica.


Como se observa en la gráfica esta acumulación disminuyó tras la crisis y ello coincidió con un período sostenido de crecimiento económico hasta la llegada de los gobiernos de Reagan. Parece claro que, las políticas neoliberales condujeron a un proceso de falta de equidad fiscal y a un período de acumulación de capital cada vez en menos manos.



Como se ve en la gráfica anterior, los salarios desde el año 1980 a nuestros días apenas sufrieron variación, mientras la productividad por hora trabajada siguió subiendo y subiendo. La solución para que los trabajadores hayan podido seguir consumiendo, comprando casas, automóviles y otros productos fue, sin duda, una mayor dependencia de la acumulación de deuda por parte de las familias. Par ver quiénes han sido los ganadores no hace falta más que irse a la primera gráfica del post.

No hace falta mucha imaginación para ver que en nuestro país ha sucedido algo parecido. El otro día The New York Times decía que el gobierno de Rajoy estaba tomando muy malas medidas haciendo recaer el costo de la burbuja inmobiliaria sobre los trabajadores, sobre la sanidad y sobre la educación; precisamente sobre aquéllas que deberían regenerar nuestra sociedad, su estructura económica y, sobre todo, los valores.

Es muy triste observar las medidas de hoy con el tema de la adquisición de medicamentos, hablando de progresividad y poniendo en la misma horquilla del pago del 50% de la receta a ciudadanos que tienen una renta de 18.001 euros que a otros que tienen de renta 99.999 euros.

Es muy triste observar las medidas en materia educativa, que suponen una degradación laboral para los docentes, y provocando la masificación de las aulas, precisamente en un momento en que España tiene que prestar esos servicios a unas generaciones tan heterogéneas. En Aragón se habla de cerca de 2000 docentes interinos que perderán su empleo. A nivel estatal, se habla de más de 80.000 docentes despedidos.

La excusa, una vez más, es la herencia recibida por este gobierno. Pero creo que no deberíamos olvidar que  en tiempos  de Aznar, con el apoyo del PSOE, decidió entrar en la moneda única vendiendo el patrimonio de empresas públicas rentables. Nos pegó un tiro en el pie y nos ató las manos a la espalda. Decir que eso sólo fue contestado por economistas liberales y por la izquierda real. Los liberales solo criticaron la parte de la entrada en la moneda única, porque vieron que la crisis nos asolaría en diez años, por imposibilidad de compaginar áreas económicas tan diferentes. La izquierda por lo mismo, y porque conocía en qué acababan estas privatizaciones, en un nido de enchufismos que para nada determinaban una mejor prestación de servicios, además de perder patrimonio público. Además se unió la apuesta por el sector constructor, la eliminación de la desgravación al alquiler y, con ello, la pésima asignación de recursos financieros que acabó con la hipertrofia de la economía. Durante un tiempo, lo anterior sirvió para un crecimiento ficticio, pagado con deuda privada, la cual llegado el momento de asfixia derivó en falta de ingresos públicos y, por tanto, deuda pública. La solución a estos problemas se plantea como aplicación del shock friednamita, por dos motivos principales: porque la situación la pintan calva para recortar el sistema público, y porque así se lo exige la ortodoxia que gobierna el mundo. ¿ En que consiste esa ortodoxia? Proteccionismo para las élites, liberalismo para la chusma. Cada recorte del gasto público supone una oportunidad de negocio para empresas privadas en esos sectores.


Si se quiere tener una visión más amplia del porqué del problema de la deuda recomiendo ver los vídeos que circulan por la red del profesor Bernd Senf. Aquí les dejo uno, pero hay varios. Si tienen tiempo, no se los pierdan. Verán como el sistema actual es insostenible.


miércoles, 28 de marzo de 2012

UNA DE LAS ... ESPAÑAS HA DE HELARTE EL CORAZÓN

Ayer Expansión sacaba un cuadro de lo que han aumentado las remuneraciones de los gestores de las empresas del Ibex en el transcurso de la crisis.






Como se puede ver para la mayoría de los gestores no se ha notado la crisis, y eso, a pesar de que la mayoría de las empresas no lo han hecho bien en su andadura bursátil. Hasta ahora se creía que una cosa debía ir con la otra. Sería la forma de reconocer una gestión que, como se decía, creaba valor para el accionista.


Tampoco sorprenderá a nadie que, la mayoría de las empresas españolas tenga que ver con ámbitos de negocio muy ligados al poder político. Digamos que forman parte de la armadura financiera, y del núcleo de concesiones otorgadas por el poder político, ya sean de medios de comunicación, de infraestructuras y servicios varios, energéticas... La mayor empresa no financiera es Telefónica, ex-monopolio privatizado por los gobiernos sucesivos de Felipe González y José María Aznar, por donde pasó en su presidencia el compañero de pupitre de Aznar, el Sr Villalonga. Este se fue con una gran indemnización dejando una mala gestión, con malos recuerdos para los que compraron acciones de las filiales y con un gran costo en la adjudicación de licencias europeas que por aquellos tiempos se licitaban. A su salida llegó a su presidencia, por mandato del milagrero Aznar ( el milagro soy yo), el Sr. César Alierta. Con Telefónica como actor principal en la telefonía y banda ancha, España ha sido un país con un sector muy poco liberalizado en el que los otros actores han tenido enormes dificultades, y que no ha tenido empacho en colocar en puestos variados a muchos ex-políticos: la puerta giratoria entre las corporaciones y el poder político en el Estado Español, Capital Madrid. Cabría recordar aquí la concesión de telefonía móvil que se le concedió a los Entrecanales ( Acciona), que si recuerdan se llamaba Airtel. Dicha empresa fue vendida con pingües beneficios a Vodafone. Es el típico negocio que se entrega a un socio, empresario local, para que después sea colocado a una empresa extranjera. Dichos empresarios también fueron beneficiados en la lucha por Endesa, entre alemanes e italianos, en que aparecieron como el capitalista nacional necesario, y que luego dejaron de ser tan imprescindibles y acabaron vendiendo su parte en la empresa sin problemas a los italianos. Curiosamente, esa empresa tiene a Solbes y Salgado en Endesa y filial chilena, respectivamente..


Si quieren profundizar en este asunto, recomiendo la lectura de el El declive de los Dioses, de Manuel Guindal, un repaso de la transición económica en España. También recomiendo el blog de Agustín Marco, que sobre estos tejemanejes, y a colación del asunto Salgado, concluía:



Por todo ello, creo que Salgado va a cobrar muy poco por ser consejera de Chilectra. Debería recibir una gratificación acorde a los servicios prestados, que son muchos y variados. Fíjense si está contento el presidente de Endesa, por cierto el primero en la historia de la compañía sin titulación académica (vean el currículo oficial) con estos amiguetes, que el jueves pidió al Gobierno de turno que nos suba la luz un 20% en los dos próximos años. Aumento con el que todos pagaremos el dichoso déficit de tarifa y el jornal de la Salgado y similares, llámense Aznar, Solbes y Madi (Endesa), Felipe González (Gas Natural), José Jon Imaz (Repsol), Manuel Marín (Iberdrola) o Carmen Becerril (Acciona). Por favor, empresas del Ibex, páguenles como Dios manda. Por caridad y por rentabilidad cristiana.

De interés para los aragoneses, cansados de los muertos en nuestras carreteras nacionales del Valle del Ebro, es la prórroga de la concesión de las Autopistas efectuada en la época Aznar ( año 2000). En aquél entonces, BBva traspasó su concesión a Sacyr, y su presidente se la traspasó años más tarde a Abertis vanagloriándose de que había sacado ocho veces lo invertido.

Hay muchos más pelotazos que contar, pero es bueno saber que muchas de estas empresas tienen interlocución diaria y directa con el gobierno del Estado, y que forman los lobbies que intentan condicionar las políticas de éste. De tal forma que, por ejemplo, las concesionarias y constructoras están presionando sobre diferentes aspectos: las radiales de Madrid y sus costos, la posibilidad de cobrar en autovías para sacar fondos para las nuevas concesiones, o incluso la posibilidad de prórrogas en las concesiones más rentables.



Esto es España desde que un monarca creó una villa y corte en Madrid, desde la que se irradia todo lo demás, y desde hace siglos se ha practicado el amiguismo, el clientelismo, y los negocios desde la proximidad al monarca, al dictador, al monigote o las menos de las veces, a un presidente elegido democráticamente. César Molinas lo recoge a la perfección en el artículo siguiente:

España, capital Madrid





Hasta aquí, una pequeña muestra de lo que es España. Un país de imposible cohesión territorial, y aún menos, social. Máxime, cuando ambas cosas se entremezclan en un auténtico puzzle demagógico, y en el que una de las partes, no lo dudes, ha de helarte el corazón. Un país centralista en cuanto a la disposición económica que, a su vez, se ha vestido de cierto ropaje descentralizante, que le ocurre como al rey que llevaba e mejor traje del mundo y estaba desnudo. Como si la solución política para mantener el mamoneo madrileño fuera crear diecisiete madrides, eso sí, sin responsabilidad fiscal. Para mi, opinión personal, no deberían haberse hecho más de seis y con un sistema de responsabilidad fiscal y política, salvaguardando la solidaridad entre estados federales hasta un cierto punto. Y, por supuesto, una deslocalización de los aparatos del Estado de la ciudad central de un país radial.




Y, el colmo de los colmos, es que los del principio, los citados del ibex, le han escrito la reforma laboral al gobierno, y todo es por el bien del país. Y eso, después de que esos sectores se hayan beneficiado de la mayor de las burbujas, porque hacían más casas, más conexiones electricas, conexiones telefónicas, más carreteras, más trenes de alta velocidad, se adjudicaban más concursos de prestación de servicios, se daban más créditos y, en definitiva, acumulaban capital. Atraían capital extranjero como accionistas y se internacionalizaban con las plusvalías de dentro del país, y ahora no se les ocurre otra cosa que la deflación de salarios y derechos sociales. Y siguen queriéndose beneficiarse de las privatizaciones a las que, inexorablemente, nos aboca la situación fiscal del país, ante la falta de altura de miras, de no saberse salta el capitalismo castizo y la ola neoliberal que imponen FMI y Merkel. Siguen queriendo beneficiarse a pesar de que son ellos la raíz del problema económico del Estado. Lo hacen sin reparos. Incluso, el presidente de Ferrovial, Rafael del Pino, alababa, el otro día, lo que hacía el gobierno, y solicitaba que les dieran la prestación de servicios públicos esenciales para hacerlo de forma privada teñida de integral. Claro, son esos mismos que no quieren pagar impuestos, y que tienen todos fondos en paraísos fiscales. Son aquellos que provocan la insostenibilidad fiscal del Estado de Bienestar, y además quieren apropiarse de sus prestaciones. Son aquellos, cuyos conglomerados están pagando en impuestos de sociedades menos de un doce por ciento, beneficiciándose de las múltiples deducciones que dejaran a su servicio Aznar y Rato, y de las que Zapatero no quiso acordarse.

Todo esto está en la retina, todo esto nos debería llevar a algo más que una huelga general. Es necesario, sin duda, llegar mucho más allá. El modelo que nos plantean es el vasallaje y en el siglo XXI seríamos idiotas si lo permitiésemos. Más vigente que nunca, el HIMNO A LA LIBERTAD.





martes, 27 de marzo de 2012

ANDALUCÍA DICE NO AL LABORICIDIO

La suma de IU y PSOE gana en Andalucía y frena la marea azul. Las encuestas han fallado estrepitosamente. La clave ha sido la reforma laboral ( laboricidio ) y lo que esconde el Partido Popular. Los cientos de miles de votos que ha perdido el PP con respecto a las elecciones generales son fruto del desgaste.

Prometieron empleo, y traen bajo el brazo una desvalorización y criminalización de éste. Eso es la reforma laboral, y los andaluces así lo han entendido. No se trata, por tanto, de un voto que no acepta un régimen mafioso como señalan desde los medios " ultracentristas ", porque ni siquiera se ha votado en clave andaluza, se ha votado en clave española. No creo que sea tan difícil de entender : " en clave autonómica solo se vota en épocas de bonanza - ficticia o real-, en tiempos de crisis cuando la política se hace totalmente desde Madrid se vota en clave estatal ".

Los andaluces, y los asturianos también, desaprueban las medidas tomadas por el PP y, además, temen las que esconden. Porque si mintieron en las elecciones generales y se guardaban lo peor para después de las autonómicas citadas, el miedo de la gente es real.

La lectura de Intereconomía, y otros similares, es que los andaluces son ciudadanos de tercera, que aceptan la corrupción como algo con lo que convivir, como si lo que representa el PP fuera la honestidad, cuando tienen los juzgados abarrotados con procesos y condenas como la de Matas -sí, Matas, el señor al que ponían como ejemplo Rajoy y Arenas, de infausto recuerdo para los aragoneses y peor para los baleares-. Se han acostumbrado a que la corrupción afecte electoralmente a la izquierda ( o pseudo-izquierda ) y no afecte a la derecha. Bajo esa lectura habría que pensar si los votantes de izquierdas se han acostumbrado a taparse la nariz como el bloque de la derecha, o incluso, si Andalucía y Valencia - o Baleares- son diferentes al resto de los ciudadanos del Estado.

En todo caso, si tuviéramos que hablar de política en clave pseudomafiosa, como se apunta desde los medios " ultracentristas ", deberíamos tener presente lo siguiente:

Cuando hablamos de la mafia, los que explican la legitimidad del mafioso, la explican desde el sentido de la seguridad  contractual que daba el mafioso donde no existe otro poder. El mafioso se convertiría en la persona que, con su honorabilidad y posición, garantizaría la transacción, garantizaría al comprador que lo que compra es lo pactado y garantizaría al vendedor que cobrará la estipulado. Por eso, la gente se acostumbra a ese sistema y sin la figura del mafioso, sin otro que lo sustituya, sería difícil el comercio y la transacción. Es algo que parece que está muy estudiado, y parece que la gente se acaba adaptando a esta forma de funcionar, hasta el punto de considerarla inevitable y necesaria. Como seres inteligentes, y siendo una característica de inteligencia la capacidad de adaptarse al entorno, los humanos racionalizan la situación y la interiorizan hasta el punto de no querer otro sistema.

Ahora bien, si hablamos de regímenes políticos mafiosos en algunas autonomías, deberíamos pensar en lo mencionado anteriormente. Entonces deberíamos pensar que la gente se ha acostumbrado a vivir con un sistema como inevitable. Creo que es bueno, llegados a este punto, recordar lo que decía el otro día cuando la hegemonía se basa en la inevitabilidad de las situaciones.  Como dice certeramente James C. Scott :  " Una de las funciones generales más importantes de la ideología es la manera en que convierte soluciones y resultados culturales inciertos y frágiles en un naturalismo omnipresente. En muchas ocasiones, sin embargo, se intenta adoptar esta noción más justificable de la hegemonía para, por decirlo así, alimentarla hasta convertirla en materia fuerte de la falsa conciencia. Esta transmutación se logra argumentando, y en ocasiones simplemente afirmando, que lo que se concibe como inevitable se vuelve, por eso mismo, justo. De la necesidad se hace virtud... "  


¿ Son los gobiernos, valenciano y andaluz, inevitables ? ¿ Son por eso mismo, justos? ¿ Son lo malo conocido? ¿ Forman parte, ya, de la conciencia colectiva de esos pueblos? ¿ O, quizás, no es para tanto y estamos sacando los pies del tiesto?

Reflexionen sobre los conceptos de mafia, hegemonía, inevitabilidad, capacidad de adaptación y mera supervivencia. Ah ¡ y no se queden solo con ciertas autonomías, pregúntense: ¿ Quiénes tienen acceso al gobierno y quiénes somos meros súbditos?, y piensen lo que se está cociendo con las constructoras y otros lobbies todos los días en Madrid con el Gobierno de la Nación, con éste y con el anterior, y el anterior del anterior. Y de paso, para otro día, qué pasa con Bankia que deja caer el Banco de Valencia y va a pujar fuerte Catalunya Caixa... ¡ no tendría guasa la cosa si no fuera verdad!